que mi temblor inquieto sería la única voz esculpida.
Cierta noche supe que su cintura huiría al vacío
donde estaría mi labio huérfano de su humedal.
Cierta noche supe que las lenguas de amor rozarían mi palabra
y se burlarían de mi cuerpo, que nunca escapa a su hambre de amor.
Cierta noche supe que nunca sabría dónde vive la vida,
que a tanto me invita y que tanto me niega.
Me queda el mar by Juan Antonio Pérez Bello is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional License.

No hay comentarios:
Publicar un comentario