Mostrando entradas con la etiqueta Poesía. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Poesía. Mostrar todas las entradas

miércoles, 6 de mayo de 2026

A Ángel Gracia, maestro amanecer

Sí, querido Ángel. Sé que te acuerdas de aquel día en que una inspectora dijo ante los invitados a aquel acto: "Cuando llegué a vuestro colegio me dijisteis: "L., aquí cuidamos a la gente". Nos miramos y sonreímos. ¿Cómo no hacerlo contigo, si tú inventaste la alegría de vivir?

Sí, lo hablamos muchas veces. Somos personas quienes educamos a las personas. Todo lo demás, la ideología, la metodología, la organización, la comunicación, el currículo, todo, no tiene sentido si a su lado no caminan seres humanos dispuestos a seducir, a emocionar, a aprender, a escuchar, a acoger, a construir, a emprender, a entregarse, a conocerse, a sintonizar, a crear, humanizar. Seres como tú.

Sí, a cada artículo que he escrito en esta columna puedo vincularle una experiencia vivida juntos. Desde los equipos directivos hasta la prensa, la radio y el vídeo en el aula, pasando por el bilingüismo, las tecnologías, la evaluación, el GIR, la participación, la relación con las familias, la estrechísima relación con otros centros, la animación lectora, el aprendiendo a emprender, los viajes de estudios, la participación, la escuela rural, la relación con las familias, la música siempre, la comunidad cuidadora y tantos otros senderos que compartimos y nos enseñaron a vivir la vida en plural.  

Sí, me faltan mil páginas para contarle al mundo mi vida contigo.  Maestro ejemplar, sencillo y profundo. Fuiste la ola que llegó a las mil orillas, que amaba a la vida pero al que, sobre todo, la vida amaba.

 
Licencia de Creative Commons

 

martes, 13 de enero de 2026

Sed felices un minuto

 

Sed felices un minuto
antes del primer minuto
y en ese suspiro asombroso
leed los mil libros no escritos.
Cantad la melodía que os envuelve,
bebed el elixir que os sedujo
el viento eterno.
abandonad la palabra exacta
y rogad que ella os encuentre,
os dé su calor,
os entregue su fortaleza,
os muestre su luz. 

 
Pintura: Concha Perpiñá 
 

jueves, 3 de octubre de 2024

Si me dices que existe un horizonte


Si me dices que existe un horizonte
yo te cuento que hay un solo confín
al que llego si atravieso ese monte
de tus ojos para llegar a Asín.

Las mañanas olían a camelia
y las tardes a fresno y a pinar.
En tus noches duermen besos de Aurelia, 
En tus días es Benito el ancho mar.

No hubo frío azul entre tanto frío.
Fue la roja leña amiga del calor
cuando cada alba el camino era río,
y el recreo Cinco villas a babor.

El verano era campo, agua y viento,
limpia orilla de cosecha sin final.
Era abrazo de Jesús, era momento
de explorar el cielo abierto en vendaval.

Y después siempre llega esa llama,
la caricia traidora del amor.
La que enciende cada nombre y nos reclama
que la vida es un relato, no un rumor.

Víctor, Tania y Lucía, son vereda
que acompaña en cada viaje vuestra luz. 
Quédate el aroma a sal de La Pineda,
que en el mundo el sabor lo pones tú.    

El futuro, Fernando, te espera.

Licencia de Creative Commons

 

sábado, 30 de abril de 2022

A Luis Espallargas, huella y pasión

 

Este calvario que acabamos de transitar se me antoja más largo, más doloroso que nunca. Te dijimos adiós cuando parecía que nunca habría noche, que la nube que consumió tu corazón nunca llegaría. Un calvario que no era urgente pero que nos aprisionó con su verdad soledad. Ya no nos quedaron horizontes que compartir.

Luis, nuestro Luis: nos quedamos con la calma que nos propone tu recuerdo. Imaginamos que es hermoso camino el que nos queda por recorrer. Eso y vivir lo que la vida nos ha guardado.

Sabemos que otra vez está aquí el vacío blanco, pero tus palabras son como la mañana esperada y aunque el día de tu adiós fue rebelde porque nació contra la esperanza que ayudaste a construir tu voz amiga no nos deja. Se mantiene el asombro de tu ausencia pero permanece la plenitud de la luz anhelada.

Luis, amigo, sendero de pasión. Sé nuestro corazón eterno.


Licencia de Creative Commons

 

martes, 26 de octubre de 2021

Porque gira la luz


Porque gira la luz cuando le hablas de cara.

Porque hace tanto tiempo que pisamos la misma estrella.
Porque no hizo frío cuando tu calor se acercó a mi casa.
Porque sientes la luz como la desea la sombra.
Porque cada tarde señalas el rumbo a la mañana
y porque cada noche besas los sueños que luego vives,
que el verso más leído te acaricie cuando duermes
y la palabra más escrita te acompañe en cada uno de tus viajes.
Vuelve.

Foto: japb 

Licencia de Creative Commons

 

martes, 5 de octubre de 2021

Te imagino, sueño y luz

Te imagino ocupada en sonreír.
Caben los días dichosos en tu risa niña
detrás del cristal del tiempo que prolongas
y pienso en los sueños alcanzados,
en los mil caminos que te quedan por andar.
Vuelvo a creer que el futuro juega con el pasado,
que el presente se hace más grande si tú estás.
 
Te imagino ocupada en amar.
¿Recuerdas aquella mañana cercanamente lejana,
cuando casi todo estaba por empezar?
Sé que no la has olvidado,
como no olvida el mar
el golpe de espuma que lo hace universo.
Te imagino, en fin, ocupada en vivir.


Foto: Jaime Perpinyà

Licencia de Creative Commons

 

martes, 17 de agosto de 2021

El final del día

Acabo de recuperar el final del día.
En su estrecha finitud sé que está el comienzo
de la oración que cada minuto susurra.
En los pliegues de cada segundo reposa
el calor de un amor que tiembla.

Ese es el rincón del alma
en el que olvidaré mi miedo oxidado.
Es el temblor que tejí cuando escuchaba el aroma de su risa,
la sabia ignorancia de tanta pregunta perenne.
Esas hojas que caen de mi pecho
son el lecho en el que acuesto
la luminosa quietud de la duda.

Licencia de Creative Commons

 

Hoy he caminado

Hoy he caminado al borde del suave precipicio 
que conforman las caderas de mi río. 
Una dulce corriente de agua que nos parte el alma 
porque divide nuestra vida 
en dos o tres o cuatro o mil, 
pero que obliga al campo a pararse a beber 
cada vez que tiene sed.
 
Hoy, te decía, me he ido de paseo 
por la tersa línea que construye 
ese valiente hilo respirable que nace lejos 
y muere cerca. 
Hoy, como Bruce Springsteen, 
he deseado bajar al río y bañarme en su tierra 
y secarme en su agua. 
Hoy, queridos, me da la gana de escuchar 
la rígida ternura del mejor.

Licencia de Creative Commons

 

jueves, 5 de agosto de 2021

Voces negras

Voces negras envuelven palabras oxidadas
con las que construir un acantilado contra el amor.
Si la sílaba del hombre acaba donde empieza el beso común
tendremos que evocar el tiempo en que la tierra
cubría los sueños de los esclavos.

Licencia de Creative Commons

 

martes, 27 de julio de 2021

Apresuro el paso

Apresuro el paso hacia la mano abierta,
tantas veces he soñado una boca que me ofrece el final.
Auguran los labios la frase completa
en la que caben aromas rojos
y el tacto de las palabras aún vivas.

Licencia de Creative Commons

 

viernes, 2 de abril de 2021

Esta tarde de tierra (a la Semana Santa de Alcorisa)

 

Esta tarde de madera y trueno,
de sangre y hierro.
A su mar de oliva joven
le otorga el viento aroma y melodía
en las calles de mi pueblo
y una herida dulce de redobles hermanos
se abre en las paredes de mis alcores.

Hay una música en cada estación de tu boca,
un mensaje que rasga la sombra de la noche
cuando se une un día con el otro
y una tormenta de brazos encendidos
rompe la hora del lamento.
Es el grito de la Historia.
No alcanza con su voz
y se echa en brazos del Drama de un hombre
que muere en la muerte de los demás
para que nos quede una vida que relatar,
un aliento que compartir,
un latido que hacer nuestro.

Es la Semana Santa
una piel golpeada por la mirada del dolor,
una dormida caricia atenta al susurro de las cofradías,
siempre dispuestas al combate con el silencio.
Es la fe del amor al amor,
cuando más vacías están los senderos de la esperanza
que mueve estas almas ateridas de frío
que buscan en el calor del toque unísono
una razón para creer.

Alcorisa es la pasión
con la que escribimos los mil poemas
que hablan de estos días largamente esperados
y cálidamente guardados
en la memoria de aquellos guardias romanos
que habitan nuestro pasado.
Y en el corazón de nuestro Aragón Tambor
viven cada noche
los sueños que construyen vientres de futuro.
 
P.S.: Este poema lo publiqué en el diario «La Comarca», de Alcañiz, en el número especial «Semana Santa, 2013»
 

miércoles, 17 de marzo de 2021

Me llamo Balcei

alcorisa

Me llamo BALCEI.
Me llamo y me nombro entero, como me sientes,
porque en el tacto de mis palabras
encontrarás la historia viva de un pueblo
y el pueblo abierto a la vida
que crece al lado de la historia.

Nací cuando el mundo dormía
en lechos de tinta carbón,
cuando bajo tierra se escribía el presente.
En tu espalda, drama joven,
leimos el futuro que no acababa de llegar.
En mis párrafos dibujamos el final de un siglo
esculpimos el nacimiento de cien años
y encontramos lo que bucamos: tu voz,
nuestro proyecto, mi esperanza,
vuestra alegría, su adiós.

Nombres propios en cada calle respirada
en cada habitación del alma
y con la caricia del recuerdo
un redoble de miradas límpidas
que acompaña sumarios de huertas de agua,
entrevistas a silencios de amanecer,
reportajes de ríos hartos de juventud
para que en su cauce descansen mil pies blancos.
Ahora sé que tus pasos son mi bien
y en el sonido de los olivos escritos
hay tantas raíces de miel y hielo
que duerme el aire niño en cada página
para beber la mañana de todos.

Al final solo quedamos tú y yo
y aunque en mis páginas tersas y esbeltas
se acuesta el aroma de mis mayores
procuro decirme que hay más mañana que hoy.
Al final, decía, decíamos, dirás,
solo quedamos tú y ellos
y al lado de las laderas roncas de caricias
sabremos encontrar el verso suelto
que siempre quisimos escribir:
“Vivir es darle la razón a la vida”.

P.S.: El 17 de Enero de 2014, en el acto de inauguración de la XXXV Semana Cultural de Alcorisa, en el acto inaugural se proyectó un microvídeo.    

Licencia de Creative Commons

 

martes, 9 de marzo de 2021

Poema: "Me charran las olas d'os tuyos uellos"

 

Me charran las olas d'os tuyos uellos
y me dicen que encara queda luz en a boca d'a tuya nueit.
Tiene suerte la vida per contar con a tuya presencia
y aconseguir que ixupliden las mías parolas
la mosica d'as mans que me faltan.
Sé que encara alientas lo mío poema,
lo mesmo que naixió quan cremés l'augua alzada,
la boira conquerida.
Sé que encara bebes las letras d'a calor que m'ampras,
lo que me quedo, lo que me acaricio en as alas
d'ixes anchels venius a mas.
Sé, sí, que ye profunda la tierra
que amas con os pasos que acabas cada día.
Sé lo mío poema
y pronunciaré lo tuyo nombre.

Licencia de Creative Commons

 

viernes, 5 de febrero de 2021

Poema: "A Iker, que ve con el corazón"


Hay alas en tus ojos

y luz en la boca de tu día.

¡Qué suerte tiene la vida por disponer vuestro amor!

¡Qué fortuna el amor, tanta vida le regaláis!


No se olvidan las palabras, no, 

de darle cobijo a la música de tus manos.

Es porque respiras mil poemas cuando estás con él,

es porque naces cada vez que una caricia te conquista,

es porque bebes el abrazo de las letras cosidas al futuro.


Ser felices un minuto antes del primer minuto

y en ese suspiro asombroso 

saber leer mil libros no escritos.

Esa es la melodía que os envuelve,

ese el elixir con que os sedujo el viento eterno.

No necesitáis buscar la palabra exacta

porque será ella la que os encuentre, 

la que os dé su calor,

os entregue su fortaleza,

os muestre su luz.


Aprenderemos el nombre de vuestros pasos

y conoceremos el rostro del horizonte

pero la verdadera dicha será contemplar y oler vuestras flores 

para alegrarnos al ver cómo perfuman vuestra vida,

para contemplar cómo vuestras manos 

rozan el agua “de cristal que el Ebro argenta

porque a media noche un sol su curso empieza”.

Licencia de Creative Commons

 

miércoles, 6 de enero de 2021

Te veo, payaso (a Pepe Viyuela)


Veo al actor, al payaso,  al creador de mundos imposibles  de tan propios que son. 

Veo al constructor de golpes blancos 

capaces de extraer lo mejor de nosotros. 


Yo pude ver mi cara en ese espejo que nos pones delante, 

aunque muchos no lo sepan, 

para que podamos reconocernos en él cuando sales al escenario, 

cuando pides perdón por estar, que ya es pedir, 

cuando coges la guitarra y aciertas su caricia, 

Y cuando abres que no abres la silla que no se deja abrir 

y sujetas la escalera que te ha de llevar 

al perfume del amor surgido de la nada. 

O cuando descubres que el deseo que te nubla la vista, 

esa cara de mujer guapa e imposible, 

desaparece de ti 

porque se cae 

o lo tiramos 

o te lo quitamos 

o nos lo arrebatas. 


Licencia de Creative Commons


miércoles, 30 de septiembre de 2020

Me ha visitado

Me ha visitado la noche en la que bebí sus besos por primera vez
y me ha dicho que nos guarda la alegría
que bañó nuestra juventud.


Si cierro los ojos veré aquellos días
con la misma impaciencia con que esperábamos
que las mañanas señalasen los sueños
que no nos dejaban dormir,
que mantenían despiertas tantas ilusiones,
que apagaban tantos fuegos húmedos.

Si me presta sus labios volveré a sentir
cómo se estremece su pecho ante tanta vida por vivir,
como cuando su mano tímida 
prometía amor y, distante y próxima,
aceptaba la seducción de un cuerpo ventoso.

Cada viaje que emprendía era un poema sin retorno
y en los senderos recorridos
imaginé amores salvajes,
los mismos que aún persigo
cada vez que vuelvo a ser niño.

Me han visitado tus palabras
y he comprobado que me llevan a Promiseland.
Allí te espero.

Licencia de Creative Commons

 

sábado, 19 de septiembre de 2020

No nos queda (a José Antonio Labordeta)

Ya no queda polvo en los caminos, 
que lo limpió el poeta con cada una de sus palabras. 

Ya no hay niebla en los valles, 
que la recogió el músico con cada una de sus melodías. 

Ya no sopla el viento en tu espalda 
que lo calmó el amigo con cada uno de sus abrazos. 

Ya no agota el sol nuestra espera 
que llegó el momento de decirle a Dios construido 
que nos guarde de la soledad. 

                                                                  A José Antonio Labordeta


Licencia de Creative Commons

martes, 8 de septiembre de 2020

Entre mis dedos duerme

Entre mis dedos duerme la niebla de tus palabras,
la incómoda melodía en la que envuelvo cada minuto sin ti.
Entre mis dedos busco el perfume de tu voz
que me ayuda a saber que aunque no volveré a ser joven
será suficiente volver a sentir
la suave la caricia del viento que ayer bebimos.

  Licencia de Creative Commons

 

A Ángel Gracia, maestro amanecer

Sí, querido Ángel. Sé que te acuerdas de aquel día en que una inspectora dijo ante los invitados a aquel acto: "Cuando llegué a vuestro...