viernes, 24 de abril de 2015

Nos duele el alma (a Pili)

Foto: Jaime Perpinyà
   Estos días, Pili, nos duele el alma. Es un dolor de asombro, de noche larga. Es un dolor que  irrumpe, insolente, en este abismo de soledad y silencio hondo.
   Juan es tu vida, tu latido, tu ser. Es la palabra que acaricia el vacío que nunca debió llegar, pero en esa voz que tú creaste duerme el amor que por siempre vivirá en tu corazón.
   A esa nube negra le digo que no hay final porque no se te acaba la vida de tanto que lo quieres.  A esa tormenta de hierro le digo que no se ha roto el mañana porque es imposible ocultar el cielo que está escrito para él, tu Juan. A esa lágrima prisionera le digo que cada día tus mejillas guardarán el sendero que te llevará hasta él.
   A la vida le pido que te ayude a vivir. A la vida le pido que te inunde de amor. 
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