Tienes razón.
El tiempo se nos ha encogido,
como se hacen anchas las ganas
de estar junto a ti.
El tiempo se nos ha encogido,
como se hacen anchas las ganas
de estar junto a ti.
No sé qué viento se ha llevado los encuentros,
ni conozco las olas que han borrado los momentos,
pero si me cabe el hambre de vivir
prefiero decírselo al sol.
Cuando pueda ser,
cuando regrese la cercana piel a estremecerse
por el roce que no olvido,
me haré grande cerca de los mil recuerdos.
cuando regrese la cercana piel a estremecerse
por el roce que no olvido,
me haré grande cerca de los mil recuerdos.
Mi suerte es que la mañana
se me antoja menos fría
si leo cinco palabras que me asombren.
Sí, parece lenta la sonrisa
pero se me ha hecho breve el temblor que me ha visitado,
casi olvidado, tan lejano nunca.
casi olvidado, tan lejano nunca.
Hoy son estas palabras,
rescatadas de las mil que me han llamado esta tarde,
pero necesito decirle a mi corazón
que habrá más ocasiones para la mirada turbada,
más instantes detenidos
ante lo que siempre ha sido imposible
en la carne que anhela,
rotundamente posible
en la fantasía mil tantas veces visitada.
rescatadas de las mil que me han llamado esta tarde,
pero necesito decirle a mi corazón
que habrá más ocasiones para la mirada turbada,
más instantes detenidos
ante lo que siempre ha sido imposible
en la carne que anhela,
rotundamente posible
en la fantasía mil tantas veces visitada.
Tengo estos dedos huérfanos de mi calor.
Vuelvo a recoger las migajas de los sueños.
Ahí se duerme la sonrisa que acompaña el deseo.
Vuelvo a recoger las migajas de los sueños.
Ahí se duerme la sonrisa que acompaña el deseo.
Me queda el mar by Juan Antonio Pérez Bello is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional License.

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