martes, 30 de junio de 2020

El tiempo se nos ha encogido

Tienes razón. 
El tiempo se nos ha encogido, 
como se hacen anchas las ganas 
de estar junto a ti. 

No sé qué viento se ha llevado los encuentros, 

ni conozco las olas que han borrado los momentos, 
pero si me cabe el hambre de vivir 
prefiero decírselo al sol.

Cuando pueda ser, 
cuando regrese la cercana piel a estremecerse 
por el roce que no olvido, 
me haré grande cerca de los mil recuerdos. 

Mi suerte es que la mañana 

se me antoja menos fría 
si leo cinco palabras que me asombren. 

Sí, parece lenta la sonrisa 
pero se me ha hecho breve el temblor que me ha visitado,
casi olvidado, tan lejano nunca.

Hoy son estas palabras, 
rescatadas de las mil que me han llamado esta tarde, 
pero necesito decirle a mi corazón 
que habrá más ocasiones para la mirada turbada, 
más instantes detenidos 
ante lo que siempre ha sido imposible 
en la carne que anhela, 
rotundamente posible 
en la fantasía mil tantas veces visitada.

Tengo estos dedos huérfanos de mi calor. 
Vuelvo a recoger las migajas de los sueños. 
Ahí se duerme la sonrisa que acompaña el deseo.


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